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Despacho web: cómo la tecnología te permite trabajar a través de Internet

Un despacho web te permite prestar servicios jurídicos íntegramente a través de Internet. Para ello es necesario contar con una buena página web, conocer la normativa aplicable a los ecommerce y actualizar las prácticas y operativa del despacho.

Sin embargo, tras este pequeño esfuerzo conseguirás incrementar tu exposición online, llegando a clientes potenciales de todo el mundo y pudiendo economizar costes hasta un punto imposible en la operativa tradicional.

¿Qué es un despacho web?

La tecnología ha logrado penetrar en la sociedad de una manera tal que los trabajos tradicionales han cambiado radicalmente. Por supuesto, que en la mayoría de los casos los cambios han sido positivos, pues muchas personas han logrado ampliar sus horizontes gracias a la red de redes.

Cualquier oficina normal se puede convertir en un despacho web, desde donde se puede trabajar a pleno rendimiento, sea a distancia o dentro de las instalaciones de la compañía. Todo es mucho más sencillo y económico si sabemos explotar las herramientas de la conexión digital.

¿Cuáles son algunos beneficios de conectarse a internet para trabajar?

En primer lugar, la pantalla de nuestro dispositivo es una ventana abierta al mundo. No es necesario que contemos con un gran despacho para poder colaborar con profesionales de todo el planeta y responder a las necesidades de cualquier usuario.

En segundo lugar, las herramientas de gestión empresarial nos permiten optimizar todo tipo de procesos. Desde la captación de clientela hasta la facturación, contabilidad, documentación, archivo y relación con el cliente.

Además, Internet es la herramienta de investigación y respaldo definitiva. Cualquier información se puede buscar en la red, especialmente si utilizamos bases de datos especializadas. También nos puede servir para establecer un sistema de archivo y documentación seguro y ubicuo.

Por eso es cada vez más común que los despachos de abogados no se limiten a crear una página web para su bufete, sino que den un paso más allá e instalen sistemas de CRM, intranets y otras soluciones digitales.

Generación de nuevos empleos

Internet ha mejorado los procedimientos de las compañías y despachos web. Pero también ha generado un impacto importante y radical en la generación de nuevas vacantes de empleo, con perfiles diferentes que han ido creciendo de acuerdo con las necesidades de las aplicaciones tecnológicas.

Así, la red de redes ha dado paso a perfiles como community manager (gestión de redes sociales), diseñador de portales digitales, creador de aplicaciones y herramientas para dispositivos, copywriters y un amplio etcétera.

Por tanto, el despacho web debe saber adaptarse a las nuevas necesidades comerciales y empresariales. Sus puestos de trabajo deben transformarse, y en muchas ocasiones es recomendable que externalicen determinados servicios.

Incluso los empleos tradicionales se han transformado en el marco del despacho web. En este sentido destaca el teletrabajo, que permite a los miembros del despacho desarrollar  todas sus funciones a distancia. Esto supone un importante ahorro en instalaciones corporativas y en tiempo de trabajo. Además, ha demostrado ser una medida muy efectiva durante el confinamiento por COVID-19.

Cómo transformar mi bufete en un despacho web

Precisamente durante la pandemia de la COVID-19, muchos despachos quisieron dar el salto a lo digital. Con sus locales comerciales cerrados, se dieron cuenta de que el único modo de continuar con su operativa corriente era poder realizarla a distancia.

En Lexterna recibimos decenas de solicitudes mensuales durante el tiempo del estado de alarma. La profesión jurídica es muy conservadora, y muchos juristas se encontraron de pronto sin herramientas para prestar sus servicios.

Convertir un bufete tradicional en un despacho web supone:

  • Diseñar una buena infraestructura web, que va más allá de la mera creación de una página web.
  • Renovar los perfiles del despacho, adquiriendo competencias digitales.
  • Introducir el uso de redes sociales, estrategias de posicionamiento SEO y otros elementos de comunicación adaptados a las nuevas tecnologías.

La mayoría de estas tareas pueden externalizarse en empresas especializadas. Por supuesto, otra opción es encargarse de ellas personalmente, lo que supone un coste temporal para adquirir las habilidades necesarias.

Preparación online

Una de las ventajas de la digitalización del despacho es que existen innumerables fuentes formativas. Esto genera un efecto rebote, ya que no es sencillo dar con la mejor plataforma, academia o institución.

Sin embargo, es relativamente fácil encontrar recursos útiles para poner al día las habilidades digitales de la plantilla, una necesidad imprescindible para cualquier bufete que quiera dar el salto a lo digital.