asesoramiento juridico

¿Cómo elegir un buen asesoramiento jurídico de empresas?

Elegir el mejor asesoramiento jurídico de empresas para tu proyecto es fundamental si quieres optimizar tu operativa y evitar riesgos innecesarios. Hasta aquí puede que estemos todos de acuerdo.

Pero lo que puede no ser tan evidente es: ¿qué criterios debo seguir para asegurarme de que he elegido la mejor asesoría legal o laboral para mi proyecto? Para despejar esa duda hemos preparado un checklist rápido, con 5 factores que probablemente te conduzcan a elegir al asesor jurídico de empresas adecuado.

1. Campos del asesoramiento jurídico de empresas: documentación, personal, tributos…

En primer lugar, la mejor asesoría es la llamada “360º”. Se trata de servicios de asesoramiento integral, que cubren todas las áreas de la empresa. Normalmente se ofrecen desde despachos donde intervienen varios profesionales, generalmente con perfiles afines pero multidisciplinares.

La idea de esta forma de gestión es que la misma asesoría pueda encargarse de todas las necesidades de tu proyecto. Esto genera un fuerte vínculo de conocimiento y confianza. En la medida en que tus asesores conozcan tu compañía podrán anticiparse a tus necesidades.

Pero, ¿qué campos cubre una asesoría 360º? Al menos, los siguientes:

  • Derecho Societario. Es imprescindible que este tipo de asesores puedan ayudarte en todo lo relativo a la personalidad jurídica de tu empresa: desde la constitución de sociedades hasta la redacción de sus Estatutos y la toma de decisiones.
  • Derecho de Obligaciones. Conocer tus obligaciones contractuales y el mejor modo de formalizar pactos y acuerdos te ayudará a evitar litigios innecesarios.
  • Derecho Laboral. Tanto los trabajadores como los administradores de la compañía deben relacionarse con Hacienda y la Seguridad Social. Debes conocer sus derechos y las obligaciones a las que te sometes al ponerlos a tu servicio.
  • Derecho Fiscal. El ahorro tributario es uno de los principales objetivos de la empresa al contratar a una asesoría. Pero también obtendrás ventajas como agilidad a la hora de realizar los trámites o experiencia en el trato con la Administración.

2. Campos auxiliares en la asesoría 360º

Hasta aquí hemos visto los campos del Derecho que debería controlar tu asesor. Pero también es interesante dominar otros campos, como se hace desde la filosofía de asesoría 360º, muy popular en cualquier asesoría jurídica en Madrid.

La asesoría 360º no solo incluye cuestiones jurídicas. Es importante que el profesional en que te apoyes tenga un fuerte dominio de la economía y, a poder ser, del mercado en que operas.

Si tus asesores tienen nociones de economía y son competentes en contabilidad podrán ayudarte a gestionar toda tu documentación contable y a realizar las previsiones que necesitas para reducir riesgos.

Pero, como sabes, llevar una empresa a buen puerto no es solo cuestión de hacer números. Así que si tus asesores también conocen a tu competencia y su funcionamiento podrán recomendarte que inicies o evites determinadas operaciones estratégicas.

3. La importancia de una relación de confianza

Hasta aquí hemos visto que el consejo del asesor es crucial para optimizar la operativa de todas las entidades. Pero hay un problema: la confianza.

Si te fijas, va a ser prácticamente imposible que entiendas la totalidad de las recomendaciones de tu asesoría en el campo jurídico. El Derecho es un campo muy técnico, y solo se puede gestionar adecuadamente con amplios conocimientos sobre el mismo.

En el caso de las decisiones económicas y estratégicas pasa algo similar. Aunque tus administradores tendrán la última palabra, el consejo de tu asesor debería tenerse en cuenta. Y en ocasiones irá contra el criterio de tu dirección.

Por tanto, establecer una relación de confianza es imprescindible, pues de otro modo corres el riesgo de menospreciar o desoír las recomendaciones de los profesionales que has contratado para optimizar tu empresa.

4. La experiencia

¿Cómo puedes establecer una relación de confianza con tu asesor? La mayoría de empresarios piensa que es cuestión de tiempo. Y lo cierto es que los buenos resultados y una comunicación fluida irán estrechando lazos.

Pero también deberías realizar una pequeña investigación en el momento anterior a la contratación. Averigua algo sobre los antecedentes de tu asesor: ¿Con quién ha trabajado previamente? ¿Cuáles han sido sus resultados? Puedes incluso preguntarle a la propia asesoría.

Esta pequeña investigación te ayudará a iniciar esa relación de confianza pero, más importante todavía, te ofrecerá información sobre la experiencia del despacho.

Como ya deberías saber, la experiencia en asesoría es fundamental para garantizar un buen servicio. Si tu asesor se ha enfrentado previamente a las situaciones en que te encuentras y las ha resuelto favorablemente, con toda probabilidad volverá a hacerlo.

5. El precio

Por supuesto, el último factor del que debíamos hablar es el precio. Nuestra recomendación es que no escatimes en el presupuesto de tu asesor.

Si el despacho te ofrece un presupuesto demasiado bajo debería despertar tus sospechas. Ten en cuenta que vas a depositar en sus manos una gran responsabilidad, y probablemente no quieras que no se dedique a tu empresa el tiempo y la atención que merece.

Otra recomendación es que consultes con tu asesor cuánto vas a ahorrar al contratarle. Si tiene experiencia en el sector conocerá elementos cruciales como:

  • Precios de la competencia.
  • Valor de los servicios que presta.
  • Ahorro tributario que puede ofrecerte.
  • Posibilidad de acceder a ayudas, premios y subvenciones o de lograr financiación por otros medios alternativos.

En definitiva, una buena asesoría puede absorber todo o parte de su presupuesto en concepto de las ventajas que aporta a tu firma. Pide varios presupuestos para comparar, pero no olvides preguntar sobre el retorno que va a suponerte su contratación.