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Qué es un e-commerce y cómo montar uno desde cero

E-commerce significa comercio electrónico, y hace referencia a cualquier sistema de venta online capaz de sustituir al tradicional establecimiento abierto al público. Algunos comercios electrónicos se centran en la venta de productos, mientras que otros comercializan servicios. También los hay que ofrecen contenidos exclusivos.

La versatilidad de Internet permite ofrecer prácticamente cualquier servicio desde una página web. Pero, contra lo que piensa mucha gente, los comercios electrónicos están perfectamente regulados.

A la hora de crear un e-commerce no solo hay que tener en cuenta las condiciones técnicas del sitio web (apariencia, accesibilidad, funcionalidad, seguridad…) sino también la normativa aplicable. Esta normativa parte de la LSSICE, pero incluye toda la legislación comercial y de protección de datos.

Aunque el sector del comercio electrónico está experimentando un crecimiento sin precedentes, es importante conocer estos detalles. Solo respetando la legislación en vigor evitaremos problemas con nuestros clientes y proveedores y eventuales sanciones administrativas.

¿Qué es el e-commerce?

El e-commerce representa una actividad comercial realizada a través de Internet. Es puramente electrónico, no requiriendo la apertura de establecimientos al público ni el contacto personal con el cliente.

Su objetivo es comercializar productos o servicios por medio de sistemas de compra online, y gracias a un buen diseño web podemos contar con una plataforma que gestione toda la operativa de ventas: desde la comercialización y marketing hasta la facturación, contabilidad, logística y relación con el cliente.

Ante esta versatilidad, hay quien diferencia el sector e-commerce del e-business, siendo este último un sistema de gestión de negocios online. Si seguimos esta categorización, dentro del campo del e-commerce entrarían tan solo las transacciones comerciales.

¿Cómo iniciar un e-commerce?

El ecommerce puede ayudar a cualquier emprendedor a tener más clientes, a reducir sus costos de inversión sin necesidad de establecimiento físico y a maximizar la cantidad de productos que se venden al mismo tiempo. Para crear uno desde cero se necesita tener en claro los siguientes puntos:

Idea de negocio

Como cualquier otro negocio, el ecommerce empieza por la concepción y verificación de una idea. Por lo que a la hora de iniciar un ecommerce, debemos analizar nuestro sector, las necesidades existentes y el modo de mejorar los productos o servicios en oferta.

Existen técnicas y dinámicas que nos pueden ayudar a perfilar esta idea. En este sentido, deberíamos acudir a los procedimientos propios de la elaboración de cualquier plan de empresa.

Por ejemplo, en el marco digital se puede ser creativo no solo desarrollando ideas novedosas sino también pensando el modo en que podemos traducir los servicios ya existentes al mundo online. Así, en Lexterna hemos creado un sistema de directorios jurídicos, donde permitimos a diferentes despachos de abogados anunciarse a través de Internet.

Como ves, no se trata de una idea novedosa. Pero hemos aprovechado las herramientas digitales para aportar un valor añadido:

  • Hemos incluido un sistema de geolocalización, que permite al usuario encontrar abogados cercanos al lugar desde el que consulta.
  • También hemos incluido un sistema de comentarios, muy útil para la gestión de la reputación online.
  • Además, explotamos nuestros conocimientos en materia de posicionamiento SEO para mejorar la visibilidad de nuestros usuarios y conseguirles clientes.

A través de este enlace puedes ver nuestro directorio de abogados civiles. Como ejemplo, también contamos con un directorio para quien busca abogado de incapacidades laborales.

Estudio de problemas y soluciones

Dentro de nuestra idea de negocio, debemos explotar aquellas propuestas que nos permitan detectar problemas y resolverlos de forma eficiente. Es importante analizar con detenimiento cuestiones como:

  • Valor añadido de nuestra propuesta.
  • Estado del mercado.
  • Competidores y propuestas alternativas.
  • Nivel de demanda.
  • Dificultades con las que nos encontraremos a la hora de desarrollar nuestro negocio.

Recordemos que el campo del ecommerce depende completamente de la tecnología. Esto significa que el diseño de la solución debería estar planificado desde el momento inicial. En caso contrario perderemos tiempo y dinero diseñando herramientas que posteriormente se nos quedarán desfasadas.

Para conseguir un diseño efectivo y eficiente desde el principio es muy importante dedicar tiempo a la etapa de planificación. Pero también resulta imprescindible contar con un equipo de desarrollo capaz y experimentado, que consiga dar vida a nuestra idea de negocio.

Por ejemplo, si queremos diseñar una web para nuestro despacho de abogados desde donde podamos comercializar directamente nuestros servicios jurídicos tendremos que tener en cuenta cuestiones como:

  • ¿Voy a aceptar pagos online? En este caso necesitaré instalar una pasarela de pago, garantizar la seguridad de mi página y utilizar un protocolo seguro.
  • ¿Cuál será mi estrategia de captación de clientela? Porque si vamos a utilizar el posicionamiento orgánico deberíamos trazar una estrategia de posicionamiento desde el mismo diseño de la página, mientras que si vamos a depender del CPC necesitaremos landing pages específicas.
  • ¿Cómo están trabajando mis competidores? Recuerda que las primeras posiciones de las SERP son limitadas. Así que si ya tienes un competidor en tu nicho que las ocupa podría ser que tuvieras que buscar otros nichos.
  • ¿Cuánto tráfico voy a recibir? De la respuesta podrían depender cuestiones como el tipo de hosting que necesitas.

La cuestión legal

Es fundamental prestar atención a la cuestión legal durante la fase de estudio de tu e-commerce. Sabemos que a muchas personas les da apuro enfrentarse a la ley, y por eso puede ser recomendable contratar a un especialista.

En cualquier caso, debes conocer todas las leyes aplicables a tu negocio y respetar las exigencias administrativas a las que puedas someterte. Al menos tendrás que respetar:

  • RGPD y LOPDGDD. Son las normas aplicables al tratamiento de datos de carácter personal. Esta protección tiene la condición de derecho fundamental dentro de la Unión Europea, así que incumplirla puede suponer deudas millonarias.
  • LSSICE. Es la norma básica para el comercio electrónico, así que deberás estudiarla antes de abrir un ecommerce.
  • Código Civil y Código de Comercio. Se aplican en defecto de las normas anteriores.

Además de estas leyes se aplicarán aquellas relativas a la competencia desleal y la protección de consumidores y usuarios. Y, por último, puede que resulten de aplicación otras normas sectoriales, dependiendo del tipo de productos o servicios que comercialices.

Estrategia y plan de acción

Cuando hayas encontrado la idea de negocio perfecta y sepas cómo hacerla rentable, aportar valor y resolver las necesidades técnicas del proyecto, deberías trazar un plan de acción para desarrollar tu negocio.

Nuestra recomendación es que utilices, al menos, una lista de tareas pendientes, un cronograma y una proyección de resultados. Deberás revisarlos periódicamente para saber si estás cumpliendo objetivos y, en caso contrario, determinar cuáles son las acciones necesarias para corregir el rumbo o cambiarlos por objetivos más realistas.

¿Dónde encontrar ayuda para montar mi ecommerce?

A través de Internet puedes encontrar numerosos servicios de apoyo y asesoría para montar tu ecommerce de forma segura. También puedes contactar con nosotros para que te ayudemos a encontrar los recursos técnicos y jurídicos que necesitas para tu e-commerce.